2006/11/22

Microcuento - perdí la cuenta ya de los que llevo

Miraba la televisión sin verla... pensando, recordando... de repente empecé a llorar... me di cuenta que el televisor estaba apagado y me devolvía mi propia imagen... vi las lágrimas recorrer mis rostro. Miré la pantalla y me fijé más profundamente en las lágrimas. Y allí estaba... en cada lágrima escapaba un recuerdo, una mirada, una caricia... un momento vivido. Cuanto más veía más lloraba, más recordaba y más sentía.

No sé cuanto tiempo pasó, pero pasó. Ya no me quedaban más lágrimas, no me quedaba más pena, tristeza ni dolor. Una sensación de relajación me llenó. Respiré profundamente y sonreí, algo había pasado, se había realizado un cambio dentro de mí, había pasado página. La paz que ahora había recuperado tenía fecha de caducidad seguro pero estaba dispuesta a disfrutarla. Sonreí... cogí el teléfono... te llamé, quedamos y nos echamos unas risas, libres de amargura y rencores, libres de resentimientos.... que bueno es llorar, cómo libera y relaja...

6 comentarios:

Landahlauts dijo...

Y que bien escribes, joía.

Halo dijo...

y lo que me gusta que me lo digan!!!!


gracias gracias gracias.... es que he vuelto a leer a saco y ahora necesito escribir algo más que tarifas y folletos de ventanas!!!!!

Anonimado dijo...

Muy bonito.
Mira a traves de esas ventanas a ver que nuevas historias lograr vislumbrar.

Recuerdos de mi libreria.

Ros dijo...

uy gracias!!!! miraré miraré.... recuerdos a tu libreria también... es como una hija, la estamos viendo crecer no???

marisabel dijo...

Muy bonito Ros... un reflejo en el espejo, un viaje hacia el interior de uno mismo mirandose directamente a los ojos, y una limpieza general del alma, como si las lágrimas fueran el camión de la limpieza que a las 5 de la mañana limpia las calles con un gran chorro de agua... y lo bien que te quedas!

Ros dijo...

y lo bueno que tiene que ser para la piel y todo eso... ay ay ay que el otoño me pone tonta, o acabo yo con él o él conmigo

gracias gracias