2008/07/01

Seis meses ya... uffffffffff

Seis meses ya... seis meses desde que, en enero, yo pensaba que el año iba a ser más tranquilo y mi vida iba a transcurrir por un período de calma y rutina que me iba a aportar la seguridad y tranquilidad que una persona insegura como yo necesita tener para poder vivir sin tener momentos de ansiedad de manera continua.

Y entonces ayer, al dar la vuelta al ADN para comenzar a leer el periódico (una manía como otra cualquiera y que no es nada rara) me encontré que además, una tiene ciertas similitudes con Lucia Etxebarria, que es un ser humano que me gusta como profesional pero que, sinceramente y al igual que Isabel Coixet, me caen fatal. Las pocas (afortunadamente) veces que he visto a Lucia Etxebarría ha sido siempre de casualidad y porque la buena señora estaba montando un espectáculo de una u otra manera. En contradicción Etxebarría plantea un discurso coherente y en el que me reconozco en casi todo (yo no me enamoro de hombres jóvenes... a lo mejor debería pero de momento, sencillamente, no me enamoro, lo que, por otra parte, hace la vida más fácil y el sexo, más divertido porque no plantea implicaciones sentimentales de ninguna manera pero sí un sentimiento de desarraigo con el mundo emocional que hasta ahora no había tenido).

Como la Etxebarria yo necesito tener un trabajo fijo para saber que me quiero ir de él, necesito tener un planteamiento a corto, medio plazo para tener cubiertas las necesidades básicas que plantea Masllow en su pirámide de idem y necesito tener una agenda planificada y cerrada dentro de lo posible que me facilite gratificaciones de manera inmediata de forma regular que hagan que mi vida se mantenga de manera controladamente incontrolada.

Necesito tener a mi gente detrás de mí y necesito que de vez en cuando me hagan caso aparte de hacerlo yo (o al menos lo intento), necesito tener momentos de soledad sabiendo que los he elegido y que no son una obligación y que, si es necesario, siempre habrá alguien detrás aparte de mi sufrida familia.

Por eso quiero, sencillamente que pase el resto del año ya porque el ritmo de los últimos seis meses están acabando (también influye el alcohol quizás) ya con la poca estabilidad emocional que me quedaba, porque las hormonas un día me tienen arriba y otro abajo y el que pasen cosas fuera de la planificación inicial que tenía hecha me están dejando hecha polvo. Estoy sencillamente agotada, y por eso necesito que esto pase, y que pase ya.

Lo peor es que este año está siendo uno de los mejores a todos los niveles y que, seguramente, en breve, volveré a la ruleta de la incertidumbre. Se barruntan más cambios en un futuro cercano. Necesito saber que vivo mi vida y no que la vida me vive a mí.
Es julio y la agenda se presenta variada: mejor así, parar te hace pensar.




Ale, ya está, que a gusto me he quedado. Mucho más barato que un psicólogo y menos vergonzoso que ir a un cura. A los amigos los dejaremos para las cosas buenas, aunque siempre están ahí.

3 comentarios:

Mus dijo...

Te queremos, Ros, ¡gracias por compartirlo!

Halo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Halo dijo...

pues mira que te había respondido pero me he arrepentido y he borrado la respuesta... pa qué... no????