2009/01/05

Relato

Fue peor cuando cesó de llover. Caminaba y oía sus propios pasos mezclados con el sonido del agua bajo sus pies. La noche cerrada nunca le había dado miedo y sin embargo esa noche era diferente. Caminaba mirando al oscuro cielo que se cernía sobre su cabeza y que se hacía más profundo debido a la ausencia de luna. Se acercaba a casa y escuchó algo. Volvió la cabeza: nada. Siguió caminando y el sonido era cada vez más cercano. Se giró de nuevo y solamente vió su sombra alargada por la luz de una farola. Continuó con su camino pero la sombra la alcanzó. Entonces el ruido cesó. Por la mañana los gritos descubieron el cuerpo pero la lluvia disfrazaba las lágrimas de todos aquellos que le echaban de menos.