2010/03/11

Rock'n'Roll - Tom Stoppard - Matadero

Después de ver Realidad teníamos muy claro que si el autor, Tom Stoppard, repetía en cartelera, nosotras teníamos también más que claro que íbamos a repetir como espectadoras.

Rock'n'Roll transcurre en Checoslovaquia e Inglaterra entre el final de la Primavera de Praga y la caída del muro de Berlín. Stoppard nos habla de la peligrosidad de aferrarse a un mito o una ideología como única causa vital. Esto es lo que dice la sinopsis de la página web del Matadero.

Al igual que en realidad, la obra se centran en unos pocos personajes que se entremezclan, dialogan, sufren, lloran y ríen. Personajes que se mueven por pasiones y por ideologías que más tarde defienden, quizá es la huida hacia adelante lo que les hace mantener la postura ante ellos mismos y ante el mundo. Es una historia en la que se habla mucho de política sí, en concreto de socialismo y conservadurismo en Inglaterra y Praga entre los últimos años 60 y los 80. La vida de los personajes evoluciona, unas veces para bien, otras veces para mal pero todos van acumulando una experiencia vital que les reúne al final de todo. Y como al parecer es normal en Stoppard, la música como elemento dinamizador y  más que relevante (casi como un personaje más) dentro del escenario; un escenario que se transforma y pasa de un optimismo de campiña inglesa hacia una frialdad suprema gracias a una serie de plataformas móviles y unas proyecciones hábilmente elegidas.

Y unos actores creíbles que creo que es una de las mejores cosas que se le puede decir a un actor. Me encantó descubrir a Ana Otero en un personaje duro que te pone los pelos de punta y donde esperas que sobreactúe no lo hace, sino que desarrolla el mismo de una manera suave y sincera. Y el personaje de Stephen, que bordó Oriol Guinart.

Una obra más que recomendable a pesar de sus tres horas de duración.