2013/04/09

Nacho Vegas canta a Mike Leigh - Teatro Lara



Hay canciones o cantantes que se te meten dentro de la piel y ya no salen más. Nacho Vegas es de esos cantantes, de esos que hacen esas canciones. Me gusta lo que hace, me gusta cómo lo hace, me gusta sin más desde hace unos años en los que le descubrí por esas cosas raras del destino.

Cuando vi que iba a tocar con banda no sabía si ir o no porque además homenajeaba a Mike Leigh, director de culto que a mi ni me ha llegado siquiera, es lo que tiene ser muy mainstream y poco de cine social (¿he dicho ya que le profeso un odio intenso a Ken Loach?) y no conozco nada de su cine y, pese a que iba con unos amigos y ellos si habían visto alguna película de él, yo iba prácticamente "virgen" y sin saber qué iba a encontrarme en el Teatro Lara bajo el título de "La vida es dulce".

Bien, obviando que entramos casi pasados 50 minutos después de que abrieran puertas y que esto siempre es así, el espectáculo de Nacho y compañía fue increíble. Para disfrutar de él no necesitas ser moderno, no necesitas ser comprometido socialmente, no necesitas nada más que dejarte llevar por la música, una música que parece compuesta ex-profeso para las imágenes que se proyectan durante el concierto y que cuentan historias, quizá no las más bonitas pero si historias reales y que en algún momento te arrancan una sonrisa, que un tímido Nacho Vegas y su grupo habitual a excepción de Xel Pereda, nos regalaron durante una hora y veinte el pasado día 3 de abril en Madrid. 

"La vida es dulce" es de esos conciertos en los que pierdes la sensación de la música que estás escuchando y sonríes de manera inconsciente mientras disfrutas de lo que estás viendo como si el concierto fuera sólo para ti  aunque estés en un teatro donde todo el mundo permanece en un silencio casi religioso. Gracias Nacho Vegas por contar historias de la manera que lo haces.